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no son rosas, aunque lo digan sus letras. Se guarda en la calma nocturna se deshojaban a un tiempo las quimeras y las demas se sienten un poco celosas de como la luna al despuntar en cada anochecer, y si fuera ayer que te escondes para dormir al anochecer, abriendo tus pétalos con armonía y gloria, despertándote con gotas de rocío fresco al amanecer. Que eres reina de las flores que eres dulzura de flor y una espinosa elegancia... Amapolas de algún cuadro, Mil y una, esparcidas, Como mil y unas las noches arábigas, De esos truhanes |
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